8.4 (Matador) Alternativo, Industrial Me parece que EMA ha demostrado ser una persona muy inteligente con una visión de la música y, quizás, de la vida que la hace única en varios sentidos. En el año 2011, uno muy importante para mi por ser cuando empecé en la búsqueda de nueva música que saciara un poco mi necesidad de sonidos distintos, fue cuando salió el primer disco de Erika M. Anderson, Past Life Martyred Saints, un álbum que me gustó mucho y que estaba inundado con el tipo de sentimientos de coraje y desesperación con los que yo me podía identificar, algo así como una catarsis por parte de una cantautora que mostró al mundo que tenía muchas cosas interesantes e importantes por decir. En este disco sigue teniendo muchas cosas interesantes que decir, eso sin duda, mas me queda la impresión que si aquel primer álbum fue personal y confesional, este es más bien una puesta en contexto de dichos sentimientos. The Future's Void es, desde su nombre, un álbum que encuentra a EMA prescribiendo una visión fría y no muy alentadora del mundo en el que vivimos. No es de lo más sano hacer comparaciones de género, pero creo que cada vez es más común ver a mujeres lanzando este tipo de música con un toque posmoderno que tan bien le viene a la escena actual. Ahí tenemos a Zola Jesus, Iamamiwhoami y la misma EMA dando la cara en dicho aspecto.
Roberto: 8.4 (Captured Tracks) Indie Rock, Pop Rock, Folk
Casi siempre antes de empezar a escribir sobre
algún disco checo en internet,tanto la biografía del autor, como las criticas que a recibido el
disco, si es que existen.
Esto no es tanto para saber una opinión concreta del
disco, sino para rescatar algún punto interesante que se me haya pasado. Así
que me dispuse hacerlo y me tope con lo fácil que era ver uno de los videos, del que ya es una figura en Youtube, y del que quizás muchos ya hayan visto sus
videos o por lo menos visto alguno; me refiero a Anthony Fantano, el
creadordel canal theneedledrop.com, el
cual, como ya dije, es considerablemente conocido.
Para los que lo conocen, pues ya saben cómo
es. Pero no está demás decir que tiene una personalidad excéntrica (por no
decir que es mamónal poner reseñas con
un promedio debajo de seis y que parece que nada le gusta por completo).Pero en fin, vi el video que reseñaba el
nuevo disco de Mac DeMarco Salad Days, el cual ha tenido un visto bueno en la mayoría de los escuchas. Pero como casi
siempre en contra de lo que la critica general diga, Anthony argumentaba que el
disco es muy mediocre, ya que Mac tenia mejores facetas en su anterior trabajo
2 y que ahora sus ambiciones se
mostraban falsas, con un sonido menos elaborado y más flojo, resaltando que los
únicos momentos buenos del disco eran los que más se acercaban a lo hecho
anteriormente por él.
Con respecto a su punto de vista acerca del
disco, diré que no se me hizo un argumento sincero. Y es que concuerdo con lo
que decía Lalo cuando reseño a Cloud Nothings; uno no debería juzgar un disco
por los anteriores trabajos del autor. Como ejemplo esta el mismo Cloud
Nothingsque cambio completamente su
estilo de música de un disco a otro y que no necesariamente esto significa que
sea mejor o peor, es sencillamente distinto. En el caso de Mac Demarco pasa lo
mismo. A lo mejor en 2 se escucho un sonido quecaracterizo mucho de lo que uno podría esperar de él, pero
este nuevo disco tiene una intención completamente distinta a la anterior.
En Salad Days se trata de expresar un aspecto tranquilo en la personalidad de Mac. Con ritmos sencillos y letras absurdamente cortas parece mostrar que está harto
de como la vida sigue un ritmo muy acelerado y te invita a la reflexión. Poniendo
cuestiones cotidianas llevándolas a un extremo absurdo, para también poner en
retrospectiva lo tonto que es preocuparse por banalidades.Salad Days
es un disco que no opone ninguna resistencia para quien lo escucha y puede ser
apreciado en cualquier época del año, a cualquier hora, en cualquier
circunstancia, acompañado por un buen cigarro, después de undía duro de trabajo o simplemente porque si.
Básicamente tomarse un momento para escuchar buena música y les aseguro que les terminará gustando el
disco, además de pasar un momento alegre sin importar sus sentimientos antes de
escucharlo.
-Roberto Mirafuentes
Lalo: 8.8
¿Que tanto debe de incidir en la calificación que le das a un disco el hecho de que verdaderamente lo hayas disfrutado?
Ultimamente ha habido mucho revuelo después de que un hombre llamado Ted Gioia se quejara a través de The Daily Beast de que los críticos musicales no se enfocan en cuestiones musicales (dígase: escalas, notas, teoría musical) para calificar o hablar sobre la música según ese criterio. Ya se le ha criticado de muchas formas esa opinión, y lo que yo diría al respecto es que no es el siglo XVII y que por lo tanto la crítica y en general toda la población pensante del mundo sabe que el arte vale por lo que expresa y por su contexto. Del mismo modo se escucha solo ocasionalmente a los críticos de cine o pintura hablar de cuestiones técnicas, mucho menos que de cuestiones estéticas o intelectuales.
Esto se reduce a que, sin la más mínima duda, yo y los que escriben como yo no somos ni científicos musicales, ni técnicos musicales, ni nada parecido. Escribimos por que lo disfrutamos y por que encontramos a gente que disfruta nuestro trabajo, a parte de nuestra pasión por conocer y compartir la música que nos conmueve, perturba, molesta, etc.
Salad Days de Mac DeMarco me gusta, de hecho, me gusta muchísimo. Junto con Benji ha sido el álbum que más he disfrutado de escuchar, lo cual no es lo mismo a decir que se me hace el mejor. Esta separación nace de los valores que rigen mi apreciación musical: es como si alguien te gustara más que tu novia, sería mejor no hacer nada al respecto pero disfrutarías más haciéndolo. Ese es el disco de DeMarco, aprisionante, mediocre, no-innovador, éticamente incorrecto, pero genial y disfrutable como pocas cosas.
Mac DeMarco trabaja con más seriedad que en sus entregas anteriores, por lo que deja de lado la excentricidad de los chistes vulgares y entra en la excentricidad de un pathos psicológico, trayendo canciones tan intimas y bellas como 'Brother' y 'Chamber of Reflection', una de las mejores canciones del año.
8.0 (Tru Thoughts) World Music, Jazz Quantic es un proyecto del música internacional que surge de la mente del productor electrónico y música inglés de jazz llamado Will Holland. Éste es solo uno de tantos proyectos en los cuales Holland aparece dándole a la música dance del panorama internacional una apertura y difusión bastante importante y, en mi opinión, este es quizás su mejor disco al momento. La verdad si genera bastante intriga el hecho de que un músico inglés, en especial por su fama como gente fría y seria (que es cierto en general he de aceptar), decida abordar este tipo de música. Enlistaré debajo la región o estilo que representa cada una de las canciones de éste disco exageradamente ecléctico. 1. Magnética - Free Jazz y Funk 2. You Will Return - Disco y Tropical 3. Descarga Cuántica - Cubana 4. Duvido - Africana 5. Arada - Árabe y Oriental 6. La Plata - Centroamericana y Cubana 7. Sol Clap - Free Jazz y Tropical 8. Spark It - Reggae 9. Caruru - Bossa Nova 10. La Callejera - Guaracha 11. Muévelo Negro - Africana/Centroamericana 12. Aguas de Sorongo - Bossa Nova 13. Painting Silhouttes - Indie En parte esta gran variedad de estilos se logra gracias al hecho de que Holland colabora con una gran cantidad de músicos, entre ellos varios bastante famosos en sus respectivos paises, como serían el colombiano Anibal Velázquez o la brasileña Iara Renno. Al final Magnética es más un disco extraño, exótico, casi de colección, de lo que es un buen disco en el sentido estricto. Sin embargo, nadie le quita el hecho de que escucharlo es un gran deleite.
8.5 (Captured Tracks) Punk, Hardcore Esta será la primera vez que menciono aquí en mi blog que tengo una banda. De hecho, tengo una banda. Lo menciono por que este álbum me hizo preguntarme que opinión le merecería a mis allegados si nos dedicáramos a hacer este tipo de música, y deduje que muuuy probablemente nos considerarían una desgracia en sus vidas, mínimo la mayoría de ellos. Sin embargo, siempre es bueno imaginar (o simplemente deducir) en este tipo de casos, que los músicos que pertenecen a agrupaciones como Perfect Pussy, que desde su nombre ya es sumamente desafiante, tienen tías, primos, padres, hermanos y, sobre todo, abuelitas. Nadie puede afirmar que eso en si mismo es algo menos que un mérito. Como dato curioso, Perfect Pussy emergió como una banda artificial que fue creada para la aparición en una película que realmente nunca llego a conseguir ninguna fama. Sin embargo, la cantante que fue contratada para interpretar a la frontman de dicha banda, Meredith Graves, decidió continuar con dicho proyecto llamando a los ex integrantes de su antigua agrupación neoyorkina, Shoppers. Lo que hace relevante a este disco es que es de los más rudos y escandalosos que se hayan escuchado en un tiempo, quizás junto con los de Fucked Up, pero con una onda que recuerda incluso a distintas etapas de los Boredoms, principalmente porque no todo aquí es punk, también hay hardcore y noise con tintes experimentales. Parte de la alegada magia del disco es su producción verdaderamente lo-fi y supongo que amateur, que provoca que las letras de la cantante sean bastante dificiles de entender.
9.0 (Secretly Canadian) Rock, Indie, Heartland Rock No es muy común de los críticos de música platicar precisamente respecto a la calificación que le dan a un disco, pues suelen dar la impresión de estar completamente seguros de si mismos. Yo estoy seguro de la calificación que le he puesto a este disco, pero he de admitir que se la pongo como un mínimo, es mínimo un 9. Este álbum es el ejemplo perfecto de la inspiración. Es tan superior a todo lo demás que había lanzado The War On Drugs que verdaderamente asombra, y hace por primera vez que dicho proyecto salga del estatus medio del indie para convertirse en algo mucho mayor. Después de todo, un grupo nunca volverá a ser el mismo cuando lanzó un álbum verdaderamente bueno (y es lo único que basta). No todos podrían imaginar que hoy en día llevar una dieta balanceada de Bruce Springsteen, Bob Dylan, Tom Petty y un poco de Rod Stewart te podría ayudar a hacer uno de los mejores álbumes de 2014. Para que exista el regreso de un estilo siempre son necesarias dos cosas que se atienden recíprocamente: que sea el momento temporal adecuado y que haya bandas que lo retomen. La conjunción de esos dos elementos es justo como se siente Lost In The Dream y, aunque no haya oído a nadie mencionarlo, la euforia que genera este disco es justamente gracias a que dicho retorno se percibe como un susurro, en especial por el gran retratamiento que se le da en este álbum. Adam Granduciel, cabeza y básicamente el solista que está a cargo de The War On Drugs, descarga muchas frustraciones con éste álbum y encuentra un sonido que verdaderamente se debería de apropiar de ahora en adelante. Ya que no todo aquí es heartland rock 70'ro, hay muchísimo de indie y un tanto más de Dream Pop, e incluso se sigue percibiendo una atracción por el ruido de bandas como Mercury Rev o Sonic Youth. Un dato importante es que, a pesar de la cohesión suprema que caracteriza al total de la obra en cuestiones de estilo y producción, las canciones fueron grabadas en más de 7 estudios distintos a lo largo de varios estados en EU, lo cual aumenta hasta cierto punto el mérito del álbum.